Sagrario y muchas más...
Tras la maquila desaparecieron sus pasos,
los asesinos habían borrado los rastros.
Su madre a la maquila fue a indagar,
su hermana, con sus amigas a preguntar
No se preocupen, pronto aparecerá.
Fue mi trabajo explotado
y mi cuerpo mutilado,
Ya no existo, mi ser fue acallado.
El silencio de la impunidad
me acompañó en el desierto sepulcral.
Lote Bravo, fuiste mi tumba,
Ciudad Juárez, ¡me diste sepultura!
Somos explotadas salarialmente
y usurpadas cultural y políticamente.
No somos sucias, ni somos malas
somos humildes trabajadoras
de las transnacionales ladronas,
somos migrantes de raíz indígena
o mestizas de raigambre proleta.
Dice que fue un homicidio
Yo digo ¡Es femicidio!
Las flores de Cempaxóchitl cubren de amarillo
la tierra en que nacido.
Ni mis lágrimas, ni mis súplicas bastaron,
la movilización y la indignación tampoco,
el sexismo patriarcal
está detrás del capitalismo trasnacional
y en complicidad con la impunidad judicial.
Por Irina Adalberta R.R.
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